Arturo del Pino: "Tendremos que estudiar si poner cuotas de visitas a la Alcazaba"

Ha pretendido hacer a los almerienses cómplices de su Alcazaba y va camino de lograrlo. De hecho, es uno de los monumentos más influyentes de España. Reforzar su rol educativo

Arturo del Pino, director del conjunto monumental de la Alcazaba.
Arturo del Pino, director del conjunto monumental de la Alcazaba.

Lleva no llega a cuatro años en Almería y ya ha dejado impronta con su forma de entender la cercanía y la difusión del patrimonio. Director primero del Museo y ahora de la Alcazaba, ha echado mano de las redes sociales para que los almerienses se involucren y hagan suyo el monumento.

La pregunta recurrente es si los almerienses conocen la alcazaba, pero le vamos a dar la vuelta. ¿Qué está haciendo la Alcazaba para ser más conocida por los almerienses?
Nosotros hemos apostado fuerte por la difusión a través de las redes sociales. A través de eso y del boca a boca, que todavía funciona muy bien por aquí, el almeriense está subiendo más a la Alcazaba, también por una serie de actividades que le estamos ofreciendo casi a la carta. Es verano es inconfundible que el almeriense sube a todas las actividades, las Noches de la Alcazaba han tenido un éxito considerable, pero ahora estamos viendo que a las visitas didácticas que estamos organizando, también.


¿Se revierte la tendencia?
Yo creo que sí. Muchos nos responden en redes sociales diciendo que colgamos buenos contenidos. Hemos apostado muchísimo por la fotografía y el vídeo, y estamos contando cosas que normalmente el visitante no ve. Todo eso llama a despertar el gusanillo de la gente . No solamente estamos vendiendo la Alcazaba como un lugar patrimonial o cultural, también como un lugar de naturaleza, donde hay una biodiversidad importante. 


Ese alejamiento tradicional entre los ciudadanos y el principal monumento, ¿a qué ha podido ser debido?
No creo que sea exclusivo de Almería que la gente no vaya a sus monumentos, pasa en todas las ciudades. En mi opinión también hay una barrera mental, en la calle La Reina se establece una frontera que la gente no quiere traspasar. Parece como si Almería terminase en la Catedral, pero creo que eso se está revirtiendo. Ya en el Museo, los niños traían a sus padres, y en la Alcazaba estamos viendo lo mismo. Los niños están trayendo a los padres. 


¿Y cómo vienen antes los niños?
Vienen con actividades escolares, o con actividades abiertas al público infantil. De ahí que apostemos mucho por un público muy familiar.




En cuanto al entorno, ¿qué se necesitaría para que los accesos fuesen adecuados?
El entorno, no lo digo yo, lo dicen los propios turistas, está bastante deprimido. ¿Soluciones? Todos las conocemos, tanto el Ayuntamiento como la Junta conocen cuáles son, y pasan por el ordenamiento urbanístico, por la puesta en marcha de un plan de protección especial que reordene la accesibilidad a la Alcazaba. 


La conservación del patrimonio, ¿es un gasto o una inversión?
La cultura nunca debe ser un gasto, todo lo contrario, debe ser una inversión. Yo no soy mercantilista, pero si lo viese desde un punto de vista mercantilista, la Alcazaba recibe unos 300.000 visitantes al año y lo que un turista deja en Almería son 47 euros. Imagínate que nosotros en el mes de agosto, que recibimos 50.000 visitantes, lo cerramos por vacaciones, serían 50.000 visitantes que vendrían menos y a la hora de medir el Producto Interior Bruto de Almería capital, repercutiría negativamente en los comercios, en los negocios, en la hostelería…


Dentro de los circuitos del turismo ¿se difunde lo suficiente el monumento?
Me consta que Ayuntamiento y Junta en este aspecto tienen un diálogo fluido y están intentando poner en valor y mostrar los rincones patrimoniales más importantes. La Alcazaba de por sí se vende sola. No hay turista, no hay crucerista que venga y no pase por la Alcazaba. Otra cosa será la sostenibilidad del monumento desde un punto de vista de los visitantes. Los monumentos como la Alhambra, como el Alcázar de Sevilla, ya tienen números clausus, y aquí creo que en breve tendremos que estudiar si tenemos que poner algún tipo de cuota de entrada de visitantes a la Alcazaba. 


Esto hasta ahora nunca se había planteado. 
Porque hemos subido exponencialmente. No hay estadísticas de cuando se abre la Alcazaba, en el año 1985-86, pero no creo que la visitaran más de 10 ó 15.000 personas al año. Y ahora estamos hablando de casi 300.000. Hemos subido muchísimo cuando los recursos son los mismos. La sociedad también ha cambiado, hoy en día consume más cultura, más turismo, y necesita de otros alicientes. Yo no digo que haya que limitar el público, pero sí necesitamos recapacitar porque tenemos que dar ya visitas de calidad.


¿Qué entiende por visitas de calidad?
Tenemos que ofrecer mejores servicios o mejorar los que tenemos, y eso pasa por una mejor conservación del patrimonio, por una mejor señalización de itinerarios, y por ofrecer muchas más actividades. Y para eso necesitamos más recursos económicos y más personal. 


¿Son las actividades culturales lo que más ha cambiado la mentalidad?
Todo influye un poco pero es cierto que esas actividades, que suelen ser colectivas, han funcionado muy bien, con picos muy elevados. Estamos apostando muchísimo por las actividades en sábado, domingo y festivos. 
Antes de su llegada, esas aperturas fuera de horario habitual en verano suscitaron un problema logístico y organizativo.


¿Eso está bien resuelto a día de hoy?
Los horarios ahora mismo los tenemos resueltos, lo que son las tardes de verano estamos abriendo de 7 de la tarde a 10 de la noche y si alguna actividad, tiene que irse un poquito más allá de horario, lo estamos resolviendo bien. Además, lo está aceptando el almeriense muy bien. Si se lo quitásemos, seguro que protestaría. 


Ha citado el tema de los cruceros, muchos se montan en autobuses y se van a la Alhambra. ¿Qué puede hacer la Alcazaba para retenerlos?
Aunque no tengo datos, creo que eso es muy de leyenda urbana. El crucerista visita en primer lugar la Alcazaba, nosotros hemos tenido cruceros de mil o dos mil personas que han visitado todos a la vez la Alcazaba, mientras han puesto un minibús para la Alhambra, que son 25. Habría que preguntárselo más bien a la Alhambra a ver cómo le repercute el turismo de cruceros. Pero a nosotros nos suele ir bien. Y si nos piden que abramos un lunes, lo hacemos también para ellos, sí. 


O sea, que hay flexibilidad para los horarios de apertura. 
Lo único que exigimos es que vengan con guías. No queremos fastidiarle a nadie que venga de Escandinavia y decirle que no, que la Alcazaba hoy está cerrada, porque creo que se llevaría una mala imagen de la ciudad. Tenemos ese acuerdo con el puerto, nos informa de los cruceros que vienen y a veces nos piden que abramos excepcionalmente. A mí me gustaría que me hiciesen eso muchas veces que voy al extranjero.


Entonces esa creencia que tenemos de que fuera se cuida mejor el patrimonio o le saben sacar más rendimiento no es tan real.
Bueno, nos gusta compararnos. Yo conozco bastante bien Andalucía, me he pateado muchos lugares, y ese sentimiento es común a todos los sitios. No sé si es algo propio de lo local.


Otra leyenda urbana. 
Todos tienen sus problemas. El patrimonio hay que impulsarlo, sin duda, yo lo veo como una alternativa al turismo de sol y playa importante y estamos viendo cada día que para el PIB andaluz el turismo cultural supone unos ingresos importantes. 


A una provincia como Almería, con la historia que tiene, ¿le queda mucho recorrido para rentabilizar ese patrimonio? 
Yo creo que hay que rentabilizarlo culturalmente, indistintamente de que luego tenga su reflejo en la economía de la ciudad. De todas formas, el creerse el patrimonio cultural es relativamente reciente. La primera Ley de Patrimonio Histórico es del año 85, momento en el que se traspasan las competencias a la Junta de Andalucía. El propio decreto de creación de la Alcazaba es del 89, somos muy jóvenes todavía, y la Alcazaba ha cambiado muchísimo en esos treinta años. Yo sé que hay muchas quejas, pero es normal, es porque la sociedad cada día está más formada y cada día es más crítica, y las redes han democratizado mucho la voz de los ciudadanos. 


¿A veces se critica sin mucho sentido en lo que se refiere a patrimonio?
Bueno, yo creo que faltan los foros de debate oportunos. En redes sociales puede haber muchos foros, mucho debate o mucha crítica, pero evidentemente falta contenido. Sí es cierto que necesitaríamos más foros de debate para hacer un análisis exhaustivo del estado en el que está el patrimonio cultural almeriense, también la Alcazaba. 


Colectivos como Amigos de la Alcazaba, que son muy críticos con la situación del patrimonio, ¿son necesarios o en ocasiones se extralimitan?
Yo creo que son necesarios. Cualquier asociación cívica preocupada por algún problema es necesaria y están consiguiendo muchos de los objetivos que por otros medios quizá no se podrían conseguir. Ahora, si se extralimitan en sus expresiones, no soy yo quién debe responder a eso. 


La Alcazaba ha sido varias veces diana de esas críticas, desde el famoso acero corten al taladrazo…
Bueno, en cuanto al acero corten, aunque no es mi competencia ni yo estuve ahí, si los proyectos llevan un consenso técnico y están avalados por una comisión de patrimonio histórico, nos puede gustar o no pero es lo que hay. El tema del taladrazo creo que es un error desafortunado.


¿Eso invalidaría el que volviera a hacerse espectáculos como los del Teatro del Siglo de Oro?
No creo, lo que tenemos que tener es un mejor control sobre las empresas instaladoras, lo mismo que en los rodajes de cine. Lo que estamos haciendo ahora es apretar un poco más las tuercas, si vemos que hay una cierta amenaza contra el patrimonio exigiremos que haya figuras en esos rodajes o en esas representaciones o actividades de un restaurador o de profesionales que puedan controlar el montaje.


En Almería, la arqueología siempre se pone frente al urbanismo. Cuando se excava para construir en el centro casi siempre salen restos, ¿esto es necesario?
Almería es un conjunto histórico, y está sometida a una serie de cautelas y de prescripciones técnicas. Nosotros prevemos a razón de la documentación escrita y de los restos materiales qué zonas son más susceptibles de dar positivo arqueológicamente. Y la legislación dice que los bienes arqueológicos son unos bienes demaniales, es decir, que nos pertenecen a todos los ciudadanos. También te digo que para el número de excavaciones que se ha hecho en Almería, que desde el año 85 rondará las 500, es poco el patrimonio que hay integrado en la ciudad.


¿Y por qué se ha puesto poco en valor en relación con lo excavado?
 Son muchos los intereses que confluyen, y también somos cada uno hijos de nuestro tiempo. Las mentalidades se van abriendo, por suerte, y cada día se está integrando más patrimonio arqueológico o histórico. Y tampoco puedes limitar o quitarle la edificabilidad a una persona por unos restos arqueológicos que simplemente con documentarlos tienes más que suficiente. Ahora, intervenciones como la que se hizo en el Puerta de Almería, obviamente merece la pena integrarlos para disfrute de la ciudad. 


Esos no obstante tienen poca proyección. 
Bueno, sí, no me corresponde hablar de eso, pero sí te puedo decir lo que vamos a hacer desde la Alcazaba, en cuanto nuestros informadores son los mismos que están ofreciendo esas visitas en el Puerta de Almería, vamos a crear fuera de los horarios normales de apertura visitas. Al equipo que componemos la Alcazaba nos gusta mucho escuchar al ciudadano y muchas de las actividades que este verano se han realizado aquí han sido propuestas suyas.


En esas escuchas, ¿qué han oído?
La gente está un poco harta de venir a los sitios y ver lo mismo. De ahí que hayamos apostado por las visitas temáticas, o juegos muy en boga como el escape room, hemos sido el primer monumento a nivel de España que ha tenido esos juegos de escapismo, que tienen un éxito impresionante. Y luego lo que la gente nos propone son salidas, que vinculemos la Alcazaba con yacimientos o con inmuebles o espacios. De ahí que salgamos al Puerta de Almería y que realicemos actividades con el Museo, porque es fundamental que creemos sinergias. 


Al Museo le dio un cambio importante. 
No sé si soy quién debe valorarlo, pero sí que hicimos un buen trabajo y repercutimos mucho sobre los colegios. Yo lo cogí con 52.000 visitantes y lo dejé con 76.000.


¿Y es una necesidad generar alrededor más servicios, como tiendas o bares? ¿Cómo pueden las instituciones superar sus diferencias y dejar de tirarse la Alcazaba a la cabeza?
Lo dije en una de las primeras entrevistas que me hacían, que la Alcazaba hay que sacarla fuera de la arena política, porque es un monumento universal que debe de revertir en los ciudadanos. El entorno necesita más equipamiento, eso es obvio, pero debe ser ese plan especial de protección, ese planeamiento urbanístico, el que diga dónde colocar los equipamientos.


¿Cómo puede beneficiar la recuperación del Mesón Gitano a todo el entorno monumental?
No sé cómo puede beneficiar, pero lo que tengo claro es que debe beneficiar, se deben retroalimentar mutuamente, la recuperación de ese barrio andalusí debe complementar.


¿Una visita de David Bisbal hace más que cualquier campaña de difusión?
Bueno, ayuda (risas), pero aquí hemos tenido personajes muy importantes a nivel de actores, desde Charlton Heston, Harrison Ford… Bisbal ha grabado varios documentales. Sí,  se viraliza bastante la presencia de Bisbal aquí, claro que sí. 


 

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