Garrucha

Muere a los 104 años el garruchero Antonio Bonaque

Ha fallecido en Marín (Pontevedra), donde estableción su residencia en1943

Antonio Bonaque, en la celebración de su 103 cumpleaños (Foto: álbum familiar).
Antonio Bonaque, en la celebración de su 103 cumpleaños (Foto: álbum familiar). La Voz

Antonio Bonaque Martínez, el garruchero más longevo, ha fallecido a los 104 de edad en Marín (Pontevedra), donde estableció su residencia en el año 1943 tras llegar destinado desde la Escuela Naval de San Fernando, de Cádiz. Una rotura de cadera, al poco de cumplir un siglo de vida, dio lugar a que en los últimos años necesitara utilizar una silla de ruedas.

 

Antonio Bonaque nació en Garrucha el 3 de enero de 1915 y toda su vida profesional, hasta el año 1980, que se jubiló, la ha desempeñado como administrativo de la Academia de la Armada como trabajador civil. Su nacimiento se produjo cuando en España reinaba Alfonso XIII. Era aún un niño cuando sus padres se trasladaron con él a Allvar Les Bains, cerca de Grenoble. Allí realizó sus estudios y comenzó a trabajar como inspector de seguros.


En 1936 se vio obligado a volver a España para cumplir con el servicio militar obligatorio. La guerra civil española le sorprendió cuando estaba destinado en San Fernando. Como hombre bien formado que era, al finalizar la guerra le ofrecieron un puesto de administrativo, como personal civil de la Escuela Naval, que aceptó. A los pocos meses de ocupar su empleo, en 1939, quiso volver a Francia para reunirse de nuevo con sus padres y sus hermanos, pero no pudo porque le pusieron trabas para obtener el pasaporte. Antonio no volvería a ver a sus padres hasta que terminó la Segunda Guerra Mundial.


En San Fernando, Bonaque conoció a la que sería su esposa, Isabel Belizón Durán, con la que tuvo tres hijas: Cristina, Ana e Isabel. En 1943 el cabeza de familia fue trasladado a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra), donde estableció su domicilio de forma definitiva. En su nuevo destino, su esposa trabajaba como modista. La mayor parte del trabajo era para la propia Escuela Naval. Era el único miembro vivo de la primera dotación de personal con la que fue inaugurada la Escuela Naval Militar de Marín.


En Marín, su ciudad de adopción, Antonio Bonaque ha recibido a lo largo de su vida numerosas muestras de reconocimiento a su vida profesional y vecinal. En 2018 fue reconocido con una Mención Especial de los premios Facendo Historia 2018 por parte del Grupo de Accion Cultural Reencontro coa Historia de Marín, del Concello y de la Escuela Naval Militar. En el acto de entrega del galardón participó, además de la Escuela, el Concello de Marín.