Pulpí

Almería enseña al mundo su mejor tesoro natural: la Geoda de Pulpí

Comienza el programa de visitas guiadas con un éxito total

Autoridades y los primeros visitantes de la Geoda de Pulpí.
Autoridades y los primeros visitantes de la Geoda de Pulpí. Simón Ruiz

La Geoda de Pulpí, el mejor tesoro natural de Almería, ya se puede enseñar a todo el mundo. Casi 20 años después de que miembros del Grupo Mineralogista de Madrid ‘descubrieran’ en una mina abandonada del Pilar de Jaravía una “grandísima piedra hueca” llena de cristales de yeso transparentes, ayer comenzó el programa de visitas guiadas.


El éxito de este programa está garantizado. Ya no se pueden reservar entradas para el mes de agosto y para el mes de septiembre la demanda es altísima. Así lo transmitió ayer, lleno de orgullo, el alcalde de Pulpí, Juan Pedro García. El regidor no tuvo en reparos en calificar este día como uno de los que quedarán marcados en la historia de la provincia de Almería. Razón no le falta. La geoda es la más grande de toda Europa y la segunda en todo el mundo.

Más allá de esas consideraciones, sí se puede destacar que la Geoda de Pulpí sí es la de mayores dimensiones que puede ser visitada por el público en general. Su competidora, en México, tiene restringido el acceso.


Resulta difícil calcular el impacto económico que tendrá en la localidad, en el Levante almeriense y en toda la provincia la apertura al público de la Mina Rica, donde se localiza la geoda. Serán miles de personas las que irán al año al Pilar de Jaravía para ‘redescubrir’ un tesoro natural que llevaba escondido al menos un millón de años. La Naturaleza, en mayúscula, ha dejado un legado de magnitudes enormes a Almería.


En ello coindían ayer los expertos en la materia, los geólogos, y autoridades como el presidente de la Diputación, Javier Aureliano García, y la delegada del Gobierno de la Junta, Maribel Sánchez.

La apertura al público de la Mina Rica, de la que hace años se extraían bronce, hierro y plata, supone un acontecimiento histórico para entender la importancia del pasado minero de la zona.


A lo largo de muchos meses, un equipo humano de la empresa Tecminsa ha conseguido poner en valor, dejar limpia como una patena, una explotación minera en la que se acumulaban toneladas de escombros. Para llegar a la geoda hay que atravesar la mina y descender por una escalera de caracol de casi 70 peldaños. La recompensa, después del esfuerzo físico, es espectacular.


En grupos máximos de 12 personas y tras respetar las lógicas normas de seguridad, el final del recorrido supone contemplar la belleza de una cavidad de yeso hidrotermal a 60 metros de profundidad.

El visitante solo puede acercarse al inicio de la geoda. En apenas unos segundos quedará impactado por el mejor tesoro natural de esta provincia, sin menospreciar otras zonas como el Parque de Cabo de Gata-Níjar.


La apertura al público de la Geoda de Pulpí es solo el inicio de un largo camino que aún queda por recorrer. Las administraciones ya han invertido alrededor de un millón de euros en hacer posible la accesibilidad a la Mina Rica y ponerla en valor. Aún queda mucho por gastar. Aún quedan tesoros por descubrir.