El último gobernador civil de la provincia de Almería

Fernando Hermoso Poves- político

Agencias

Ha fallecido el político jiennense Fernando Hermoso Poves, que fuera el último gobernador civil de Almería entre mayo de 1996 y junio de 1997. Hermoso había nacido en 1934 en la localidad de Jimena en Jaén. Fue igualmente el primer subdelegado del Gobierno en la provincia, cargo que desempeñó hasta el 1 de agosto de 2002. Aparte de una amplia actividad política, Fernando Hermoso desarrolló una larga carrera docente en Jaén. Hermoso también fue concejal del Ayuntamiento de Jaén, así como asesor jurídico del PP jienense, miembro del comité ejecutivo y de la junta directiva provincial de los populares jienenses. Después de su cese como subdelegado del Gobierno, Fernando Hermoso ha mantenido un fuerte vínculo con Almería, provincia que visitaba con frecuencia, participando en numerosos actos sociales, como en la toma de posesión del actual subdelegado, Andrés García Lorca, el pasado enero de 2012. La Subdelegación del Gobierno en Almería ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento de Fernando Hermoso y trasladar a sus familiares el más sentido pésame. Condolencias El Partido Popular de Jaén ha transmitido sus condolencias por el fallecimiento de Fernando Hermoso Poves, quien fuera “miembro destacado” de esta formación, además del último gobernador civil de Almería y primer subdelegado del Gobierno central en dicha provincia. En una nota, el presidente provincial del PP de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, ha recordado que Hermoso fue concejal ‘popular’ en el Ayuntamiento de la capital jiennense, así como asesor jurídico, miembro del Comité Ejecutivo y la Junta Directiva Provincial del PP de Jaén, entre otros cargos. Por eso, el líder de los ‘populares’ de Jaén ha trasladado todo el “apoyo, cariño y solidaridad” del PP jiennense a la familia de Hermoso, que “destacó por su trabajo y compromiso”, así como “un abrazo muy fuerte a la familia, amigos y todos sus allegados que lamentan su pérdida”. Momento difícil Hermoso tuvo que gestionar un momento especialmente difícil en el año 2000, cuando estalló la conflictiva situación que se produjo en la localidad de El Ejido, y que alcanzó un nivel mediático a nivel nacional. Hermoso, entonces subdelegado del Gobierno, fue agredido, junto al inspector de policía que le acompañaba, por varios vecinos de la localidad. Le golpearon en la cabeza y en la espalda, y Hermoso tuvo que huir en su coche oficial, que fue perseguido por las calles del pueblo.