“Tenía 75 años y su voz y su talento se fueron apagando, según recuerda su cuñado”

José Simón, el último lechero del Levante

Un trabajador nato nos dejó para siempre. El domingo por la tarde recibió cristina sepultura el pastor de Los Gallardos José Simón. Educó a ocho hijos, la mayoría con sus correspondientes carreras universitarias y siguiendo el ejemplo del padre como los dos mellizos, uno trabajando en la hostelería en Garrucha y otro en la empresa Saneamientos Vera que posee el hijo de Aurelio, el barbero. Todas ellas personas que forman parte del paisaje más íntimo de este autor. El pastor de Los Gallardos deja a su viuda Josefa con la sensación de que no se ha ido, sino que permanece para siempre. Tenía 75 años y su voz y talento se fue apagando, según rememora su cuñado Paco Escánez Collado, el dueño del restaurante Escánez de Garrucha. José Simón representaba al último lechero del levante almeriense. Hijo del tratante de ganados Torcuato Simón y hermano de otro afable ganadero, Juan, también desaparecido y muy añorado por su sentido del humor amable para varias generaciones de gallarderos. En los años sesenta y setenta del pasado siglo se les pudo ver por las calles del pueblo llevando el ganado y la leche a todos los hogares. Era un ejercicio natural que incluso se llevaba a cabo en las capitales. Ahí está el ejemplo de la Plaza del Educador de Almería, conocida popularmente por la Plaza de la Leche. “El de Torcuato” Los perros guiando a las cabras y su correspondiente figura del “macho cabrío” o la cantimplora de José formaban el paisaje de los montes de La Perulaca, Alfaix, Majahonda, El Pinar de Bédar. “José el de Torcuato” siempre estaba en el tajo desde antes de que amaneciera hasta el atardecer. Un trabajador honrado, generoso y atento para escuchar. Todos aprendimos de su forma de ser y sus hijos lo tienen como ejemplo.