Elegía a Fernando Jiménez

Psiquiatra

Fernando Jiménez

  • T. M.

En Almería, tu pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo

Fernando Jiménez, con quién tanto quería.

Recuerde el alma dormida, 

avive el seso y despierte contemplando,

como se pasa la vida, como se llega a la muerte, 

tan callando.


Amigo Fernando, tu descanso es nuestro gozo

Ahora disfrutas con Arantxa de la plenitud, 

en la Casa del Padre. 


Ejemplo de nobleza, sabiduría y resistencia

eres nuestra luz en este camino lleno de contradicciones.

   

La Academia, la ciencia psicosomática toda,

lloran su desventura en su conjunto,

y sienten más tu muerte que sus vidas.


A las aladas almas de tus libros,

de lecturas de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.