Tus oyentes de Radio Popular nunca te olvidaremos

Periodista deportivo

José Pardo Martín

  • Tony Fernández

Lo que nos hemos reído Pepe y yo no tiene nombre. Siempre me quiso fichar para la COPE pero yo siempre fui fiel a Radio Nacional y a José Miguel Fernández. La vida de este maestro de la radio ha estado siempre ligada a la mía. Miren, cuando era un niño con mi transistor de Melilla iba cambiando por las tres emisoras de esta ciudad: Radio Almería, Radio Juventud y Radio Popular con Diego García y Paco Cruz; José Miguel Fernández y Pardo y Pototo. Todos en el Cielo.


Tito Paco A Pepe Pardo lo conocí un día muy triste para mi familia. Había fallecido mi padrino, don Francisco Pardo Morales, que era familia de Pepe Pardo. Al velatorio acudía con una libreta en la mano el Maestro de la Radio y como mi tita Angelina no estaba para hablar, fui yo quien le redacté la esquela con la emoción de hablarle a uno de mis locutores favoritos. Allí empezó todo, en la calle Magistral Domínguez número 29, donde yo nací. Creo que tenía unos 14 años más o menos.


Las RP Los domingos por la noche (sin hora fija) sobre las 8 de la tarde aparecía Pepe Pardo en antena con los resultados de Tercera y fútbol modesto para rematar con la crónica del partido del Almería. Era un locutor muy práctico de sota, caballo y rey. Cuando empecé con José Miguel me di cuenta que uno de los mejores compañeros de mi maestro de Radio Juventud era Pepe Pardo. Bueno, en realidad José Miguel se llevaba bien con todos, en eso le he salido a él. Pardo siempre me quiso fichar para Radio Popular pero yo era fiel a José. Cuando coincidíamos en la sala de prensa del Juan Rojas para las ruedas de prensa (RP), yo, delante de todos los Maestros, no preguntaba hasta que ellos lo hacían. Pardo, el primero.


Fue querido en esta profesión. Señorío y respeto por bandera. En las distancias cortas tenía mucha gracia.


Cámara de Comercio No era un profesional de las ondas porque en aquel tiempo los informadores deportivos eran en su mayoría colaboradores. Él trabajaba en la Cámara de Comercio y allí quedábamos para tomar un cafelillo y hablar de nuestras cosas cuando me tentaba para ponerme a su lado y echarle una mano en el deporte de la COPE.


Yo no le daba información a la competencia. Él lo sabía pero cuando me pedía algo y estaba en mi mano lo tenía sin reservas. Fue allí -en la Cámara- donde me daba los mejores consejos. Me decía que: “Eres muy coñón en antena y pierdes credibilidad”; tenía razón, también me lo decían José Miguel y José Ángel Pérez. Yo le decía que en el Barrio de Los Ángeles somos así, Pepe.


Mi padre Yo siempre notaba que Pepe Pardo me tenía un cariño especial y me quería a su lado. Un día, tomando café, me habló de sus viajes a Barcelona en un camión Mercedes con Manolo Saberes, el chofer de los ojos azules. Me atraganté con el café; era mi padre. Nos echamos las manos a la cabeza por la conexión con don Francisco el Maestro, mi tío Paco, y luego mi padre, Manolo Saberes, que lo llevaba a Barcelona cuando estaba noviando. Te he querido mucho, Pepe Pardo. Tus oyentes de Radio Popular nunca te olvidaremos.