Después de un mes me atrevo a escribirte, Juan Antonio

Araceli Martínez Medina

Juan Antonio Barrios

  • La Voz

Sé que mucha gente te conocía, perdón, te conoce (me niego a hablar de ti en pasado) por Barrios. Pero para mí eres y serás siempre Juan Antonio.


Son muchos años de amistad, de cariño, de recuerdos maravillosos, de risas cada vez que nos encontrábamos, de anécdotas, de recuerdos de juventud que perdurarán por muchos años que pasen.


Tengo para escribir un libro sobre nuestros comienzos en la Catedral, el centro parroquial, el coro, en el ilusionante proyecto de volver a hacer renacer nuestra Semana Santa; son tantos que es imposible plasmarlos aquí.


Con tu/nuestra querida María del Mar, tu gran amor, tu compañera inseparable... Cuánto cariño os habéis dado mutuamente. Mi acompañante, junto con Mariajo, el miércoles santo en la plaza de la Catedral para, con todos los nervios del mundo, ver salir a Prendimiento. Qué gran mujer es María del Mar.


La Catedral, el nexo de unión de un grupo de jóvenes que formábamos una verdadera hermandad. Sí, porque eso éramos, como hermanos todos. Aunque la vida nos haya llevado por distintos derroteros, la esencia ha quedado y el cariño en cada reencuentro, aunque hayan pasado años seguimos queriéndonos como el primer día.


Juan Antonio, tú eres un pilar fundamental de ese grupo. Solo puedo tener palabras de agradecimiento hacia ti, por ser como eres, por tu energía, tu optimismo y por todo lo que aprendí y aprendo todavía de ti.


Sé que volveré a verte cuando vaya por Almería, lo sé. Porque vas a estar en cada rincón de ella, vas a estar presente en cada lugar donde nos hemos visto, donde hemos hablado, reído y llorado. Ahí, estarás tú.


Por eso no me voy a despedir de ti, no me gustan las despedidas. Solo decirte, amigo mío, un “hasta luego” hasta mi regreso a nuestra tierra. Allí nos volveremos a ver.


Gracias por tanto, Juan Antonio.