Homenaje a Yolanda Simón Torres, madre orgullosa de su familia

Tu princesa

Y después de una larga pero sobretodo dura lucha, la vida nos ha separado para siempre.


Has demostrado ser una luchadora hasta el final, una guerrera infinita, mi madre eterna.


Esa que me ha apoyado en cada decisión que he ido tomando, que me decía “tú haz lo que a tí te haga feliz, si te hace feliz hazlo, da igual el mundo entero”, y qué razón... Gracias a ti he recuperado toda la confianza en mí, en lo que valgo y en que yo puedo con todo lo que me proponga. Cómo tú has hecho siempre, durante toda tu vida.


Deberíamos de valorar cada pequeño detalle que nos da la vida, nos pensamos que las personas son eternas, que se van de mayores o que nos quedan muchos años, pero no, cuando menos te lo esperas ese fin llega y debemos haber disfrutado y haber demostrado todo el cariño y admiración que sentimos por esa persona...


Eres la que me ha ayudado a salir cuando peor he estado, nunca olvidaré esa frase que me dijiste un día que estaba mal: “eres mis ganas de vivir”. Y sí, has luchado hasta el final, porque nunca has tirado la toalla, porque has sacado fuerzas de dónde no las había, pero siempre, por nosotros. Porque estabas súper orgullosa de la familia que habías creado y no te puedo agradecer más la pedazo de madre que has sido. He tenido la suerte de nacer en una familia increíble. Hemos disfrutado juntos lo más grande, aunque nunca es suficiente...


Que sepas que te voy a echar mucho mucho de menos, a la que yo le contaba absolutamente todo, mi día a día, con la que me he ido de fiesta, de conciertos, de viajes... Con la que me reía y se reía con cualquier cosa que decía, jamás se me va a olvidar esos ojos con los que me mirabas.


Es muy difícil, ver como la persona que más quieres en la vida se va apagando, se va yendo delante de tus ojos y tu no puedes hacer nada para evitarlo, no puedes quitarle un poco de ese dolor y ponértelo tú. La vida es muy injusta y me pasaría una vida escribiendo, pero no hay palabras, has sido estupenda hasta el último aliento, y, como te dije, ojalá algún día ser al menos la mitad de lo que has sido tú. Hasta siempre mamá, te amo y te voy a echar mucho de menos. Has sido un 10 en todo. Te quiere tu princesa.