Virginia Calvache, periodista que no encontró una oportunidad a su altura

Antonio Torres

Virginia Calvache

  • Antonio Torres

La periodista y escritora Virginia Calvache (Alhama de Almería, 1968) luchó hasta el viernes por la mañana con la enfermedad. Su desaparición ha dolido en las redacciones de la mayoría de medios de Almería, Sevilla y Madrid donde se centró su corta, pero intensa actividad profesional. Es una mala noticia para la profesión. 


“Una periodista de raza que no encontró una oportunidad a su altura”, llegó a articular Manuel Arroyo, primer director de Canal Sur Radio en Almería. Después se instaló en la redacción de Sevilla y ahí empezó una nueva aventura con puesta en escena para toda Andalucía. Sus programas tenían el punto de encuentro con la cultura, el arte y recoger los problemas de la sociedad. La recuerdo con la naturalidad que me traía al estudio en los primeros años 90 al entonces tímido guitarrista Tomatito quien la habilidad de Virginia le quebraba el temor inicial al micrófono. 


No le temía a nada ni nadie. Se nos ha ido sin hacer ruido una mujer extraordinaria. Su alma ha querido marcharse coincidiendo con el 92 aniversario del Crimen de Níjar que inspiró a García Lorca y a Colombine. 


Virginia Calvache consiguió localizar a Joaquín Pérez Cañadas, hijo de José Pérez Pino, autor confeso del “Crimen de Níjar”, ocurrido el 23 de julio de 1928.  Esa excepcional y extraordinaria entrevista queda para la posteridad y dicha aportación aparece en el libro “¡Llévame contigo, ahora o nunca! La historia jamás contada del crimen de Bodas de sangre”. No perdió los pies del suelo y mantuvo la colaboración con la revista de Alhama, su  pueblo y de Nicolás Salmerón del que se sentía orgullosa. Coautora de Las huellas de Nanuk, junto a Javier Campos, su compañero que le guío en la montaña y en la aventura de la naturaleza donde ponía todo su esfuerzo. Una vez me presentó y trajo a la redacción de Canal Sur al actual adjunto al director de ABC Alfonso Armada que representa algunos de sus sueños porque este periodista fue corresponsal de El País para África y corresponsal en Nueva York para ABC, presidente de la sección española de Reporteros sin Fronteras. Campos, Armada. En esa línea esta la figura de uno de su admirado Nacho Para Cervantes quien también por esfuerzo e inteligencia se hizo con un hueco en el periodismo nacional y con puesto privilegiado en El Periódico de Catalunya. 


Virginia nos deja ese ejemplo creador y abierto a nuevos formatos para un periodismo inconformista, huyendo de estereotipos.