Fue testimonio de fe y lucha incansable

Ginés J. Parra Córdoba

En la madrugada del pasado día 24 de mayo partió a la casa del Padre, José Antonio Felices Álvarez, sacerdote, a la edad de 74 años, siendo en la actualidad Párroco San Luis Gonzaga de Almería Capital. Nació en la localidad almeriense de Pechina el 5 de enero de 1943. A los 11 años ingresó en el Seminario Menor Almería. Fue ordenado sacerdote el 2 de octubre de 1966 en la iglesia parroquial de San Pío X de la capital y celebró su primera Eucaristía en su pueblo natal el día 5 del mismo mes. Fue enviado a las parroquias de los municipios de Sierro, Suflí y Armuña, realizando allí su ministerio pastoral durante tres años (1966-1969). Tras este periodo de tiempo, de servicio en aquellas comunidades, es enviado por el obispo al municipio de Vícar y encargándole la pastoral de la naciente Puebla de Vícar (1969-1990). Era un nuevo pueblo de Colonización, con un pequeño núcleo de casas entorno a la Iglesia, donde toda la gente vivía en el desimanado, en los carriles junto a las tierras que cultivaban, los niños dejaban pronto la escuela para trabajar la tierra con su familias, apenas había servicios públicos, desde el primer momento tuvo claro cual tenía que ser su labor pastoral, que llevaba desde el contexto cultural, creando escuelas nocturnas para la alfabetización a través de la educación de adultos, incluso sanitario con las religiosas que le acompañaban incluso a hacer curas o administrar medicinas. Fomentó la socialización de una sociedad muy individualizada e interiorizada de puertas adentro, dinamizó el asociacionismo y convirtió la parroquia en un lugar de encuentro para el aprendizaje de jóvenes y mayores. Ya allí inició en aquellos años el Movimiento Junior de Acción Católica y la JOC. En el año 1990, y tras veinte años de duro trabajo en el poniente almeriense, es enviado al barrio San Luís de la ciudad de Almería con el encargo de la puesta en marcha de una nueva parroquia a partir de septiembre. El día 3 de febrero de 1991 se bendijo la capilla, en los bajos de un edificio, hasta el 2007, 16 años, que a pesar del poco espacio, convirtió en un lugar vivo, donde se reunían distintos grupos de todas las edades. El 5 de octubre de 2007 se coloca la primera piedra de lo que posteriormente sería el nuevo complejo parroquial S. Luis Gonzaga. Por fin, el 27 de Junio de 2010, se consagró el nuevo Templo Parroquial. Años muy duros de hacer Parroquia en todos los sentidos, pero consiguiendo finalmente todos los objetivos, haciendo un templo hermoso pero sobre todo lleno de vida, de personas y grupos, formando comunidad. Fue también director del Secretariado Diocesano Pastoral Obrera, promoviendo la formación de la conciencia social del cristiano, promovió la puesta en marcha en la Diócesis de la Hermandad Obrera de Acción Católica ( HOAC) y la nueva Acción Católica general. Ademas como ya hemos señalado promovió en ambas Parroquias el Movimiento Junior, y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). En los grupos y movimientos cristianos donde estuvo animó a tener una actitud crítica, formando en valores cristianos y humanos manteniendo siempre una posición correcta en cualquier circunstancia, sabiendo ponerse en el lugar del otro y con la palabra y el evangelio por delante haciendo cristianos comprometidos. Dio lo mejor de su vida y fue testimonio de fe y lucha incansable, con su imborrable sonrisa. En su despedida, fue acompañado por cientos de personas que lo han conocido y han compartido su vida, mostrando un sentimiento de gratitud hacia su persona. Al salir su cuerpo por el pasillo de la Iglesia que él creo, fue despedido con una gran e interminable ovación, mientras era portado por sus compañeros sacerdotes. Sus hermanos Manolo, Carmela y Solano se mostraron agradecidos al igual que sus cuñados y sobrinos, acompañándolo hasta el cementerio de Pechina donde reposan sus restos. El próximo miércoles 31 de Mayo a las 20 horas se celebrará una eucaristía de acción de gracias por su vida, en la Parroquia de San Pablo (Almería).