Alfonso no se fía
El presidente del Almería se vuelve a enganchar pero ya no será el de antes

Sergi y Alfonso se entendían con la mirada.
Se perdió del mapa tras un sinfín de decepciones con el Almería de Sergi. Toda la ilusión del verano con aquel Almería al que cuidó y mimó se esfumó.
Se gastó los billetes que le dio la Liga Profesional y puso todo para que los aficionados, y él, se ilusionaran con el equipo y todo le salió mal.
Llegó a decir cuando la crisis tocaba fondo con el equipo último de la fila que "lo que está pasando es muy desagradable y no lo puedo contar" sin que sepamos aún que era eso.
El equipo sigue estando en peligro pero Alfonso se ha vuelto a enchufar gracias a Goro.
Deben de saber que el presidente ha sido futbolista. Tienen que conocer que a los entrenadores los 'cala' en el primer entrenamiento y "acertar con los técnicos es muy compluicado. Si yo te contara", me decía cuando despedía a Lillo.
Con Goro se ha vuelto ilusionar. Pero no se fía. Ya estuvo en Asturias con Sergi cuando decía el catalán que. "Alfonso y yo nos entendemos con la mirada". Hay miradas que matan.
Le han comido la oreja tantos entrenadores que luego salieron rana. Le han prometido tantos jugadorazos: solo de contrato. Y le han puesto entre la espada y la pared esta temporada con su gran sueño de la Liga Profesional.
Hoy Alfonso, hombre que triunfa en los negocios, tiene a su Almería en manos de Goro y sus futbolistas. Unos futbolistas que le han arruinado su proyecto de Primera pero que aún están a tiempo de remendar la temporada.
Si el presidente sale de esta será mejor presidente que ahora. Ya lo verán.
Alfonso García se ha llevado hostias como panes en la Liga del ¡Volveremos! pero en la vida se necesita saber caer para poder volar.
El presidente confía en Goro pero en la misma medida que lo hizo con: Lillo, Oltra, JIM, Sergi...