Cajamar

compromiso con la sostenibilidad económica, social y medioambiental de Almería

Para Cajamar Caja Rural el concepto de excelencia va más allá de la disponibilidad puntual de medios o de tecnología. Representa y hace visible su compromiso con un modelo de actividad productiva que busca garantizar el futuro de las personas en el territorio donde viven y desarrollan sus actividades.

Ciertamente ese camino no acaba de iniciarse y, de hecho, está impreso en su ADN desde que la caja fuera creada hace 57 años. Desde aquel primer momento y a lo largo de más de medio siglo su actividad financiera y social ha estado fuertemente vinculada al sector agrario y el asociacionismo cooperativo, entendiendo estos como los pilares sobre los que se sustenta un sistema productivo local sostenible.

Los responsables de la entidad financiera se muestran orgullosos de que una caja nacida en Almería haya mantenido desde entonces, junto a su fidelidad a los principios y valores que le dieron origen, una clara senda de crecimiento que ha permitido situar a una cooperativa de crédito entre las entidades significativas del sistema financiero español; además de ser respetada “porque cumple lo que dice” y porque ha sido uno de los pocos grupos y entidades españolas que no ha recibido ayudas públicas para sostener su posición en los momentos más duros de la reestructuración y saneamiento del sistema financiero español, lo que genera una corriente de confianza en su capacidad para abordar los buenos y los malos tiempos.

En pleno Siglo XXI, Cajamar mantiene la misión que la vio nacer y crecer y se ha posicionado como una clara referencia no sólo de la banca cooperativa, sino como un baluarte en la defensa y el desarrollo de modelos del desarrollo sostenible, bioeconomía, economía circular, aquella que busca el mínimo impacto y el aprovechamiento de recursos, e incluso de residuos, como nuevas oportunidades para el desarrollo de empresas y negocios.

Para la caja rural almeriense, por tanto, la excelencia va mucho más allá de la tecnología, del desarrollo de la digitalización o del Big Data, porque entiende que la verdadera clave del desarrollo económico y del progreso social local, provincial, nacional o internacional está fuertemente vinculada con el concepto de sostenibilidad, y ello desde una triple perspectiva, la económica, la social y la medioambiental.

Por otra parte, se considera que la excelencia que ha alcanzado el sector agroalimentario almeriense responde en buena medida a esas premisas basadas en la fuerte presencia de un modelo asociativo cooperativo que ha encontrado en Cajamar Caja Rural un buen soporte financiero para desarrollarse cumpliendo con las exigencias crecientes de los mercados de destino de sus productos, pero también en la constante búsqueda de fórmulas que le han permitido reducir a mínimos históricos el consumo de agua o de productos fitosanitarios, cuestiones esenciales para los consumidores europeos, que premian las prácticas sostenibles y buscan esencialmente calidad y seguridad alimentaria.

Esa fuerte vinculación con el sector agroalimentario ha sido la que, en buena medida, ha dado solidez al modelo de banca cooperativa que impulsa y representa la entidad almeriense, ubicada hoy en la élite del sistema financiero español (entre las doce mayores entidades del país), siendo líder en cuota de mercado del sector primario, una posición desde la que trata de extender su modelo de economía social a otros sectores productivos para alcanzar los niveles de presencia en los mercados de los que gozan modelos similares en Alemania, Holanda o Francia, donde la banca cooperativa se codea con los gigantes del sector.

Y en ese camino Cajamar ha emprendido una serie de iniciativas encaminadas a hacer visible en su día a día los principios de la sostenibilidad y del compromiso social, con los que afronta los retos presentes y futuros de su actividad en unos mercados financieros dispuestos a priorizar este tipo de acciones frente a modelos convencionales en franco retroceso.

La historia de la entidad almeriense evidencia, junto a su actividad financiera, un desempeño social que muestra con hechos su compromiso permanente con la trasferencia de conocimiento a empresas, cooperativas y productores, dirigiendo sus esfuerzos a orientar al modelo productivo almeriense hacia la sostenibilidad y la economía circular: asumiendo por su parte compromisos de relevancia, entre ellos su adhesión al Programa de Banca Responsable, promovido por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que implica alinear el negocio bancario a los Objetivos del Desarrollo Sostenible. O su inclusión en el Clúster por el Cambio Climático, la plataforma empresarial de referencia en España en materia de cambio climático, o los clúster por la Inclusión Social o por la Transparencia, Buen Gobierno e Integridad.

A partir de ahí toda una batería de medidas que abarcan desde la descarbonización de sus oficinas y centros de actividad, la eliminación del papel, el ahorro de agua y de energía, la utilización de energías renovables o el compromiso de no financiar a empresas o proyectos relacionados con actividades controvertidas como la energía nuclear, armamento, carbón mineral, pornografía y prostitución, juego, empresas localizadas en paraísos fiscales, entre otros. Por el contrario, Cajamar apuesta por financiar actividades con una repercusión positiva directa sobre el medio ambiente y los recursos, desde los planes de ahorro de agua y mejora de la gestión al autoconsumo fotovoltaico, el renting de vehículos eléctricos o la hipoteca verde para impulsar un plan de viviendas ambientalmente sostenibles.

En definitiva, la trayectoria de Cajamar pone de manifiesto la misión, valores y principios de una entidad financiera de base cooperativa en la que los almerienses han depositado su confianza para recuperarse de los incidentes climatológicos y desastres naturales que la han asolado en el último medio siglo, así como para sobrellevar las consecuencias de las sucesivas crisis vividas en las últimas décadas. Una trayectoria de excelencia tanto desde el punto de vista financiero como por su compromiso social.

los caminos hacia la excelencia
cajamar

se ha posicionado como baluarte en la defensa y el desarrollo de modelos del economía sostenible.

Su importancia

en el sector agroalimentario responde a esas premisas basadas en la fuerte presencia de un modelo asociativo cooperativo.

Promueve

iniciativas encaminadas a hacer visible en su día a día los principios del compromiso social.

Apuesta

por financiar actividades con una repercusión positiva directa sobre el medio ambiente.

Más empresas excelentes