"Saber comunicar nuestras virtudes es el mayor reto que tiene el sector"

Entrevista a Lola Gómez Ferrón, agricultora, impulsora del `agroturismo` en Almería y gerente de Clisol Agro

Lola es una de las figuras con más proyección del campo almeriense.
Lola es una de las figuras con más proyección del campo almeriense.

Si el mejor termómetro para conocer la agricultura almeriense son sus agricultores, está claro que figuras coo Lola Gómez son el espejo en el que la principal actividad económica de Almería debe mirarse. Reivindicativa y lúcida, hablamos de tantos temas que la conversación podría haberse prolongado durante horas.


¿Por qué la mujer está tan poco representada en el campo almeriense?
El papel de las mujeres en el campo almeriense ha mejorado mucho en los últimos años. Sin embargo, aún se echa de menos una mayor representatividad en los puestos de responsabilidad. Creo que esto no es solo algo exclusivo de la agricultura, sino que afecta a todos los sectores económicos; la brecha de género todavía persiste. En la actualidad, hay muchos más hombres que mujeres en los cargos directivos de las empresas y las asociaciones del sector. 


¿Qué crees que se debe hacer para cambiar esta situación?
Pienso que la conciliación familiar y repartir las tareas del hogar entre el hombre y la mujer es vital para conseguir una paridad real en el sector agrícola. Muchas mujeres aún están a cargo del cuidado y la educación de sus hijos. En consecuencia, su papel en la agricultura aún está reservado al trabajo dentro del invernadero, mientras que los hombres acaparan los puestos de responsabilidad y toma de decisiones.


¿Crees que el  ‘agroturismo’ se ha convertido en una opción de negocio rentable en Almería?
Todas las iniciativas que vayan destinadas a mejorar la imagen del sector deben ser viables. Hasta ahora, nos hemos dedicado a perfeccionar -con excelentes resultados- nuestra técnicas de producción, pero no hemos conseguido mejorar nuestra imagen en muchas áreas.




Al identificar esta necesidad del sector, me plantée la forma de cambiar esta tendencia y surgió la idea del ‘agroturismo’. La oportunidad de negocio realmente viene de esto, de buscar una forma de mejorar la imagen del ‘agro’ almeriense.


¿Por qué no se ha detectado antesesta  necesidad de nuestro sector?
No lo sé, pero creo que la dinámica de ‘del invernadero a la casa, y viceversa’ no ayuda. Pienso que para entender como nos perciben los consumidores debemos intentar llegar hasta ellos. Con imaginación e iniciativa, hay formas bastante asequibles para llegar hasta ellos.


¿El sector es consciente de la necesidad de comunicar las virtudes de nuestra agricultura?
Afortunadamente, nos hemos dado cuenta a tiempo y ya se están llevando a cabo iniciativas en este sentido. Es importante que el agricultor salga del circuito cerrado ‘producir-vender’.


Distintas entidades del sector ya trabajan en este sentido, pero echo de menos un papel más activo del agricultor en esta labor de comunicación. Es necesario que las personas que viven de verdad el día a día de la agricultura sean los que abanderen este mensaje. Para saber comunicar, hace falta creer en lo que se hace, y ellos son los que más creen porque lo viven.


Cambiando de tema, participas en el prestigioso proyecto ‘Fertinnowa’, enmarcado dentro del Horizonte 2020.
La Unión Europea ha decidido que los proyectos para la innovación, a partir del Horizonte 2020, tendrán más puntuación si la investigación va acompañada de una transferencia del conocimiento a los usuarios finales.
Mi papel en Fertinnowa, un proyecto dedicado a examinar el estado actual de la innovación en fertirrigación y ver su aplicación en distintos cultivos europeos, es el de ‘Technical Advisory Board’: una supervisora de la investigación para asegurar que la innovación llegue a los usuarios finales, que son los agricultores. He de decir que estamos consiguiendo resultados muy esperanzadores.


También tienes un proyecto entre manos que vincula la agricultura y la gastronomía de una forma muy original.
Sí, junto con Yolanda García, chef del Restaurante Alejandro, Estrella Michelin. Estamos investigando las plantas silvestres, aquellas que llamamos ‘malas hierbas’ del invernadero. Sin embargo, muchas de ellas tienen unas propiedades nutritivas alucinantes. Nuestro objetivo es ver de qué semillas disponemos, realizar ensayos en distintos tipos de suelo y ver el resultado que dan en la cocina. Una fusión de la gastronomía, la agricultura y el turismo en base a la gran biodiversidad que tiene Almería.
 


 

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